Sobre mi
Febrero 27, 2008 por pajarito
Si hubiese podido escoger mi nombre lo más probable es que habría sido Sofía (admito que es demasiado pretencioso querer llamarme así), sin embargo, como al igual que todos (supongo) no tuve esa posibilidad, así que he de conformarme con el que escogieron para mi: Daniela, que tampoco me desagrada, y que fue escogido dejando atrás otros nombres como Florencia, Catalina y Marieta, que también estaban en la lista de “posibles nombres” … como verán !me salve!. En fin, de todos modos ahora tengo un nuevo nombre: Pajarito, que fue escogido por mi amorcito y es muy bonito.
Fui criada, como muchos, por una madre católica y de niña me identifique con esos ideales religiosos, en los cuales tan presente están conceptos como el de culpa y pecado. Yo quería ser una “niña buena” e hice todo lo que una niña buena debía hacer: ir a misa, comulgar, confesarse, confirmarse, etc, etc … hasta que comencé a pensar por mi misma y a cuestionarme ciertas cosas, empezó por algo muy simple: tenía un amigo gay y encontraba injusto que se fuera al infierno y siguió con mi interés en el filósofo del martillo, Nietzsche, a quien conocí a través de Hermann Hesse. Ese loco filósofo es un gran peligro, quien lo lee no puede volver atrás, porque es imposible reconstruir todo lo que él destruye a martillazos: ¡siglos de cristianismo! que no es más que la hipocresía barata de los que se dicen buenos.
Mi gusto por Nietzsche fue quizá lo que hizo que el psicoanálisis llegara a interesarme tanto, supongo que el nada supo de Freud y sus investigaciones, así como Freud pretendía y prefería no saber nada de Nietzsche, quizá para no ser influenciado o tal vez para poder poner frente así esa mascarada de originalidad y novedad que había en sus descubrimientos sin que ello menguara a la sombra del otro genio. En fin, una vez conocido el psicoanálisis la posibilidad de una vuelta atrás es aún menor. Recuerdo que una vez prometí que nunca, nunca dudaría de mi fe cristiana/católica … como ven de esa promesa no queda nada … ya no creo en ningún ídolo, o si se quiere, dios.
Bueno, todo esto lo escribí porque hace unos días leí por ahí de alguien que también era un descreído, y ahora su fe (si puede decirse así) reside en una gallina, la gallina que dio origen al huevo que a su vez origino todo, como lo explica él. En resumen él cree en la ciencia.
En algún momento yo también creí en la ciencia y en la evolución, pero el bendito psicoanálisis, otra vez, me impide seguir creyendo en eso: nos inventamos que evolucionamos, cuando en realidad no dejamos de repetir y repetir siempre lo mismo, los mismos errores, las mismas tonteras … Y la ciencia, la ciencia es una de las tantas invenciones humanas para alcanzar la verdad, y creo que no hay motivos para asegurar que es mejor que las demás aproximaciones.
Después de leer lo que él escribió le deje el siguiente comentario:
Veo que somos varios los que siendo educados en la religión católica/cristiana nos alejamos de ella cuando empezamos a pensar por nosotros mismos.
Por mi parte tampoco creo en la ciencia, porque hay algo que ella siempre deja fuera, y eso es el sujeto, por su afán de objetividad … me pregunto ¿es que acaso se le puede pedir objetividad a un sujeto? … lo dudo. Y la Psicología, que para mi es el intento de la ciencia por darle cabida a este sujeto, no cumple para nada con su propósito, ya que se queda en una pseudocientificidad de la cual no puede librarse por tratar con un sujeto, y a la vez olvida a ese sujeto por tratar se hacerse ciencia. En fin no logra ni lo uno ni lo otro.
¿En que creo yo? … uhm … quizá en el psicoanálisis, pero en el psicoanálisis lacaniano, porque el psicoanálisis clásico tiene el mismo problema que la psicología.
Pero ahora he de reconocer que el psicoanálisis es también una más de las aproximaciones que buscan acercarse a la verdad, pero es la aproximación que más me satisface, es por donde yo quiero acercarme, aunque sea a una pequeña verdad, la verdad de mi propia subjetividad, a la verdad del origen, aunque esta no sea más que un mito … Pero gracias al psicoanálisis si creo en algo, es en el amor.
Y bueno, sigo queriendo llamarme Sofía.





nunca pensé que algo escrito por mí hiciese a alguien pensar…
es que a veces (la mayoría de las veces) ni yo me tomo en serio.
pero en algo concuerdo con vos; todos los caminos que el hombre usa para encontrar la verdad (sea lo que sea `para cada quien la verdad -en mi caso el hamiltoniano único-) no son más que invenciones dentro de lo que su mente y razón les permite. es decir, yo jamás voy a entender la verdad religiosa, ni tu verdad psicoanalista, de la misma forma que vos dudo que alguna vez entiendas mi verdad física.
una vez una amigo (que hace ciencia como yo pero más creyente) me dijo que la verdad, por definición, es única. tarde o temprano todos los caminos (científicos, religiosos, filosóficos, etc.) se vana cruzar en un único punto: LA verdad.
que se yo… tal vez tenga razón.
sevemos
Muy bueno el perfil… Lo mejor es volverse fetichista en sentido reflexivo, adorar el propio Narciso que llevamos dentro relaja y disipa. Dios ha muerto, y ahí Pajrito repica el martillo de una aguda mirada sobre el mundo que cree en el Amor y en un huevo primordial que antecede causalmente a la gallina…
Bravísimo por ti, Aquileana
Poio: yo me pregunto si algo como LA VERDAD (así en mayúsculas) existe … porque hay verdades y verdades.
Aquileana: viva el Amor!
y si no existiera LA verdad viviríamos en una mentira… “otra” mentira sería mejor.
sevemos
Bueno Pajarito… Es más que adecuado en el sentido Nominalista de Occkham que quieras llamarte Sofía/Sophia…
Una vez “el Nombre designa la Cosa” / Sujeto, siendo más precisa…
Un Beso, Aquileana
Si … y aunque me gusta Daniela “justicia de dios” no es algo con lo que me sienta identificada … XD
Así que tantos heterónimos, ¿elegimos los apodos o éstos nos eligen?
Beso;
Aquileana
uhm … hay algo de ambas cosas.
Daniela/Pajarito, solamente quería contarte que yo llamo a mi hija de la misma manera (aunque su nombre no es Daniela) y recibir tus comentarios siempre me hace bien porque pienso en ella (mi niña tiene 19 años). Eso como anécdota nada más. Por otra parte qué bien que una mujer hable sobre sí misma y en primera persona, contribuye un tanto a la des-invisibilización de nuestras historias. Por último, tu página es cada vez más interesante. Gracias.
muchas gracias por tu comentario, y Pajarito es un muy bonito modo de llamar a tu hija
A mí me encanta mi nombre. Por nada llevamos el mismo.
Mi madre lo escogió desde que tenía catorce años. Sabía que tendría una nena y así la llamaría. Eso es hermoso. Ser deseado y esperado desde tanto tiempo antes de nacer.
Un abrazo y seguí con tu vida que te estás armando un perfil muy bueno. Ya se lo contarás a tus hijos con la historia de los nombres que elijas para ellos. Claro, si es que quieres tenerlos.